“El día que comencé a correr”

EL DÍA QUE COMENCÉ A CORRER

Por Carlos Lozano Quijada

 

Comencé a correr aquel día que necesitaba huir de mi mismo. Es cierto, mi corazón ya debía latir a ciento-cincuenta pulsaciones antes de saber siquiera que iba a dar la primera zancada, pero es que nada de mí alrededor conseguía amainar el temporal que sentía. Mis respiraciones, que pretendían ser profundas, no eran más que pequeños resuellos que lejos de calmarme, volvían a traerme pequeños restos de su aroma perdidos en mi interior. Con los ojos cerrados aún creía sentir en mis dedos su aterciopelada piel, para simplemente hundirme más aún en mi propio pozo en el momento en que los abría y la solitaria verdad se brindaba ante mí. Y es que sin estar ya a su lado, su simple recuerdo me dolía como puñalada que lentamente va haciendo hueco en el pecho. Y sólo el hecho de esforzarme para olvidarla, me obligaba a recordar. Y tantos pensamientos me asaltaban  en ese implacable círculo sin salida, que mi propia presencia me comenzó a angustiar. Pero de repente, exhausto de mi mismo, me tambaleé, y tuve que dar un paso para mantenerme en pie. Sin pensarlo, un paso llevó a una zancada, y a esta le continuó otra, y luego otra. Y entonces todo comenzó a difuminarse. Ese recuerdo que se agolpaba en mi corazón comenzó a diluirse en mis venas buscando salida. Su aroma se confundió con el aire que acariciaba mi rostro. Mis manos dejaron de sentirse tan importantes para al fin dar importancia a cada impulso que de mis pies surgía y mis palabras ya no se ahogaban, si acaso deseaban ser gritadas.
Lo admito, comencé a correr aquel día que necesitaba huir de mi mismo, aunque lo que no imaginé entonces es que sería a partir de aquel momento cuando realmente descubrí como encontrarme.

Esta canción siempre ha sido mi favorita para correr, para hacerme acelerar el paso, para dejar atrás esas emociones que me pesan y decidirme a buscar aquellas que me hacen volar.
No tendréis más que ver el vídeo para entender el porqué.

3 pensamientos sobre ““El día que comencé a correr””

  1. es bonito compartir un relato tan intimo como este con la gente que esta interesada en leerte… buena charly!!

    • Carlos Lozano Quijada dijo:

      Si es que correr puede ser una necesidad emocional… como lo es escribir. Y es que a veces cuando corro con el cuerpo, con mi cabeza escribo.

  2. Bravo, you are absolutely right…, maybe, surely we run, most of time, because we run away from ourselves, from our thoughts and feelings that sometimes imprision our souls and minds…
    I am desesperately looking for my little stone, not in my trainers please!!

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